

Ubicación y entorno
Situada en una ladera de la urbanización Bonaire, en Alcúdia, la vivienda disfruta de atractivas vistas hacia la bahía en dirección suroeste. Al tratarse de una casa unifamiliar aislada, cada fachada ha sido diseñada para aprovechar las distintas orientaciones. El acceso rodado conduce a una zona de aparcamiento cubierta con pérgola, mientras que el acceso peatonal discurre por un recorrido lateral hasta la entrada principal. Las terrazas, la zona de piscina y el arbolado existente se adaptan a la topografía natural del terreno, mientras que el garaje se separa de las áreas principales de la vivienda mediante un muro de mampostería, que define los límites del patio exterior.


Distribución y diseño
Una escalera ligera situada en la entrada conecta con la primera planta y se abre visualmente hacia el patio posterior, configurándose como el eje principal de circulación. Desde este punto se accede a la cocina-comedor y al salón mediante un ligero cambio de nivel que permite mayores alturas libres. En este nivel se sitúan también un despacho o dormitorio de invitados con baño propio, así como las áreas de servicio, el garaje y la lavandería. Una escalera exterior conduce al sótano, donde se ubica la sala de instalaciones, garantizando un acceso independiente.El porche integra el despacho y las zonas comunes, ofreciendo distintas aperturas que generan espacios sombreados, soleados o ventilados. En la planta primera, el dormitorio principal dispone de baño, vestidor y terraza, mientras que dos dormitorios adicionales comparten un baño y tienen acceso a la cubierta del porche. Todos los dormitorios disfrutan de agradables vistas a la bahía de Alcúdia.


Materialidad y atmósfera
El edificio emplea un sistema de aislamiento SATE con acabado acrílico en tono blanco hueso. En la fachada suroeste se incorporan contraventanas regulables como protección solar. La piedra caliza local se utiliza en los pavimentos exteriores, el acceso y la piscina, generando sutiles efectos cromáticos mediante la incidencia del sol y los reflejos del agua. En el interior, los pavimentos se diferencian mediante el uso de parquet en las zonas de estar, cocina y dormitorios.La cubierta inclinada con teja tradicional viene determinada por la normativa local. Su impacto visual en la fachada principal se reduce mediante elementos claros y ortogonales, como el porche y los retranqueos de los dormitorios, logrando una expresión arquitectónica limpia y precisa que cumple con la normativa vigente.























Fotografía: Maurizio Fuertes